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FICHAS DIDÁCTICAS "LA CIENCIA QUE SE ESCONDE EN LOS SABERES DE LAS MUJERES". UN RECORRIDO VIVENCIAL A TRAVÉS DEL TRABAJO DE LAS MUJERES BASERRITARRAS

  • Fotografía de Eulalia de Abaitua y Allende Salazar

Imágen: Fotografía de Eulalia Abaitua y Allende Salazar, 1890

 

 

Los saberes de las mujeres baserritarras. Ese fue el punto de partida para el proyecto "La ciencia que se esconde en los saberes de las mujeres", en el marco del cual de momento hemos desarrollado una guía didáctica que nos sirve de base, alguna actividad formativa y una serie de fichas didácticas que complementan los contenidos de la guía.

 

El punto de partida, como decía, fueron los saberes de las mujeres baserritarras y no hubo duda en ello, pero lo que no fue fácil fue decidir cuáles abordar. nos costó decidirnos, pues son multitud y a cuál más interesante y necesario para la vida. En una de nuestras reuniones en que debatíamos acerca del tema, Nines preguntó: ¿y si nos imaginamos un día de una de esas mujeres?

 

Un día en el que se levanta al alba, para comenzar la labor amasando pan, un pan elaborado con masa madre, que servirá de alimento base para la familia durante toda la semana. Continúa su labor, todavía en la madrugada, recolectando algunas plantas medicinales como el hipérico, aprovechando así mejor sus propiedades para luego poder elaborar el aceite de hipérico, bien conocido en Euskal Herria por sus infinitos usos medicinales. Llegamos a la mañana, ya con la claridad de primera hora, y nuestra protagonista se dirige a la huerta, donde se provee de semillas y continúa su labor de cierre de ciclos cuidando la tierra de una manera muy sostenible, mediante el uso de una vermicompostadora. Se acerca la hora del medio día y después de tanta labor hay que coger energía, la que nos dan frutas y verduras variadas de la huerta. Llega la tarde y con ella algunas labores en torno a la limpieza e higiene personal; así, comienza la tarde manteniendo limpias las ropas y el hogar, y para ello utiliza un recurso natural como son las cenizas de la hornada del pan de la mañana, elaborando así lejía de ceniza; después pasa a la elaboración de jabón con aceite usado y diversas plantas que ha recogido en la mañana. El día va tocando a su fin, pero antes de ir a dormir nuestra baserritarra se junta con varias de sus vecinas para hacer diversas labores en torno al tejido.

 

Sabemos que nos dejamos muchas tareas. Esperamos poder seguir profundizando en ellas y así contribuir en la visibilización y reconocimiento del papel imprescindible para el cuidado de la vida de todas esas mujeres anónimas que, a través de sus saberes, han hecho y siguen hacienci historia, aunque no se las nombre en los libros de Historia.

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